
Una migración SEO no es “cambiar la web”, es someter tu proyecto a un examen extremo donde puedes perder en semanas lo que has construido en años. En el mercado español entre 2015 y 2025, solo el 46% consigue recuperar al menos el 90% de su visibilidad después de una migración SEO.
Antes de nada: entiende el riesgo real
Migrar una web implica mover o transformar URLs, contenido, arquitectura y, a veces, la propia marca. Cada una de esas decisiones tiene un impacto directo en tu visibilidad, tu tráfico y tu facturación.
Algunos datos clave del estudio que deberías tener en la cabeza antes de decidirte a migrar:
- Solo el 46% de las migraciones se consideran exitosas (recuperan ≥90% de visibilidad).
- La caída media de visibilidad es del 68% en los proyectos que no se gestionan bien.
- Migrar a un dominio destino que ya tiene visibilidad multiplica por 1,5 tus probabilidades de éxito frente a un dominio totalmente nuevo.
- El 66% de las recuperaciones se producen en los dos primeros meses; si a los tres meses no has recuperado, las probabilidades caen en picado.
A partir de aquí, el objetivo no es “no arriesgar”, sino gestionar ese riesgo con un proceso sólido de migración SEO.
Paso 1: Auditoría y foto completa antes de migrar
El error número uno es migrar sin saber exactamente qué estás moviendo. Un proceso profesional arranca siempre con una auditoría previa.
Aspectos clave de la foto inicial:
- Inventario de URLs: lista completa de URLs actuales, segmentadas por tipo (categorías, fichas, blog, landings, etc.), tráfico y conversiones.
- Datos de rendimiento: posiciones, clics y conversiones orgánicas por URL/plantilla, cruzando Search Console y analítica.
- Páginas de alto valor: URLs con mayor visibilidad, más tráfico orgánico, más ingresos y más enlaces externos.
- Situación técnica: estado actual de rastreo, indexación, sitemaps, robots.txt, redirecciones, hreflang, etc.
Paso 2: Define el tipo de migración y el destino
No todas las migraciones tienen el mismo riesgo. Escoger bien el tipo de movimiento y el dominio destino marca una diferencia brutal en las probabilidades de éxito.
Tipos de migración más habituales:
- Cambio de dominio (marca-antigua.com → marca-nueva.com): es el tipo más común, con un 54% de éxito y riesgo medio.
- Cambio de TLD (ejemplo.es → ejemplo.com): riesgo medio-alto y 44% de éxito.
- Cambio de subdominio (blog.ejemplo.com → noticias.ejemplo.com): riesgo bajo y 67% de éxito.
- Subdominio a carpeta (blog.ejemplo.com → ejemplo.com/blog): es el más seguro, con un 80% de éxito.
- (Des)incorporación a medio (pasar a formar parte de un gran medio o separarse de él): especialmente crítico, las desincorporaciones tienen 0% de éxito en el estudio.
Si un dominio destino ya tiene autoridad y visibilidad aumenta la tasa de éxito del 37% (destino nuevo) al 57% (destino existente).
Tu checklist debería incluir:
- ¿Qué tipo de migración necesitas realmente?
- ¿Tu destino tiene ya autoridad o partes de cero?
- ¿Estás sumando riesgo innecesario (cambiar dominio, CMS, diseño y arquitectura a la vez)?
Paso 3: Planificación SEO y técnica antes de la migración
Una migración que sale bien se gana en la fase de preparación, no el día del GO LIVE. La mayoría de errores del estudio son de planificación y coordinación.
Acciones imprescindibles antes de migrar:
- Mapa de redirecciones URL a URL: especialmente para todas las URLs con tráfico, rankings o enlaces externos. Evita mandar todo a la home.
- Definir la nueva arquitectura: categorías, taxonomías, filtros y navegación interna, asegurando coherencia con la demanda de búsqueda.
- Revisión de contenidos: decidir qué se mantiene, qué se mejora, qué se fusiona y qué se elimina; no arrastres errores ni thin content.
- Entorno de staging: montar la nueva web en un entorno cerrado, accesible para SEO y dev, y protegido frente a indexación.
- Calendario y recursos: asignar tiempos realistas de desarrollo, QA y SEO, involucrando a todos los equipos (negocio, marketing, IT, contenidos).
También conviene elegir bien el momento: evitar lanzar en plena temporada alta o con un core update activo, y aprovechar la ventana justo después de que termine un update para tener algo más de estabilidad.
Paso 4: Ejecutar la migración sin romper el SEO
El día de la migración es el momento con más tensión. Lo que hagas (o no hagas) aquí puede determinar meses de recuperación o de caída.
Puntos críticos durante el GO LIVE:
- Implementar redirecciones 301: cargar el mapa completo y comprobar que no hay cadenas, bucles ni redirecciones genéricas a la home.
- Actualizar enlazado interno: que los menús, breadcrumbs y enlaces de contenido apunten ya a las nuevas URLs, no a las antiguas redirigidas.
- Revisar indexación: asegurarte de que no queda ningún noindex activo en plantillas importantes, que el entorno de staging no está indexado y que el robots.txt no bloquea secciones clave.
- Sitemaps y Search Console: subir nuevos sitemaps y validar que la propiedad del destino está correctamente configurada.
- Checks funcionales básicos: formularios, buscador interno, fichas de producto, filtros y navegación; una rotura funcional también impacta en señales de usuario.
Una recomendación práctica, reservar tiempo y equipo el día de la migración solo para comprobaciones y corrección rápida de errores.
Paso 5: Monitorización intensiva del primer mes
El dato más potente del estudio es que el primer mes “lo predice casi todo”.
- Cuando el resultado del mes 1 es positivo (la visibilidad no cae por debajo de 0% frente al origen), el 83% de las migraciones terminan en éxito.
- Cuando el mes 1 es negativo, la tasa de éxito cae al 30%.
- El 66% de las recuperaciones completas se produce en los dos primeros meses; pasado el tercer mes, las opciones se desploman.
Por eso, después de lanzar deberías:
- Monitorizar diariamente errores de rastreo, cobertura e indexación en Search Console.
- Seguir la evolución de visibilidad con herramientas tipo SISTRIX o similares, comparando origen vs destino.
- Revisar tráfico y conversiones por tipo de página, no solo el global.
Si el primer mes es claramente negativo, no esperes a que “Google se adapte”: hay que auditar de nuevo mapeos, enlaces internos, estados de respuesta y contenido, y corregir lo antes posible.
Paso 6: Aprende de los errores típicos (y evítalos)
El estudio identifica patrones de error que se repiten una y otra vez y que son totalmente evitables.
Errores más frecuentes:
- Planificación pobre: fijar fechas sin considerar tiempos de desarrollo, catálogo o idiomas; acumular cambio de dominio, arquitectura, diseño y CMS en un solo movimiento.
- Falta de coordinación: no involucrar al SEO desde el inicio, no dar acceso a staging, priorizar calendarios de marketing sobre la calidad técnica.
- Fallos técnicos: mapeo de redirecciones incompleto, cadenas/bucles, staging indexado, noindex olvidados, sitemaps desactualizados, hreflang rotos, robots.txt bloqueando secciones clave.
- Errores de contenido: perder páginas que posicionaban, romper módulos de enlazado interno, no respetar titles y headings de las URLs clave.
- Post-migración sin seguimiento: no monitorizar, no reaccionar a tiempo y migrar en pleno update o pico de demanda.
En contrapartida, las migraciones exitosas comparten buenas prácticas claras: planificación temprana, consultor SEO integrado desde el minuto cero hasta semanas después, testing exhaustivo en staging, control minucioso de URLs críticas y cambios escalonados en lugar de hacerlo todo de golpe.
Paso 7: Calcula el coste y decide con mentalidad de negocio
Una migración SEO no es solo un proyecto técnico: es una decisión de negocio. Con una caída media del 68%, el impacto económico puede ser enorme.
- Si tu SEO genera 10.000 €/mes, una caída del 68% implica perder 6.800 €/mes, más de 40.000 € en seis meses.
- Si genera 50.000 €/mes, la pérdida potencial sube a 34.000 €/mes, más de 200.000 € en seis meses.
- A esto hay que sumar el coste de recuperación (consultoría, desarrollo, contenido) y el coste de oportunidad mientras la competencia ocupa tu espacio.
Antes de migrar, deberías cuantificar:
- El valor mensual de tu tráfico orgánico.
- El coste de una caída media del 68% en 6 meses.
- El presupuesto que vas a destinar a hacer la migración bien (SEO, dev, QA) frente al coste potencial de hacerla mal.
Una migración bien planteada no elimina el riesgo, pero lo controla. Si sigues un proceso sólido de auditoría, planificación, ejecución y monitorización y entiendes lo que dicen los datos, estarás mucho más cerca de ese 46% que sí logra un resultado positivo. También puedes contar con la experiencia de un consultor SEO o con una agencia SEO que lleve acabo todo el proceso.

